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¿Y EN EL FUTURO?

Actualmente se comercializan en España alrededor de 200 tipos de alimentos funcionales, y los expertos calculan que este tipo de alimentos puede representar, para el año 2005, un tercio del mercado global de alimentos.

La necesidad de investigar más sobre este tipo de alimentos se debe a que la producción es más rápida que la investigación. Existen muchas cuestiones que todavía se desconocen; aún no se ha establecido si la cantidad de nutrientes de algunos de estos productos se absorben adecuadamente, ni qué cantidad debe tomarse para que se consiga un efecto positivo, ni si puede haber un riesgo de ingesta excesiva o toxicidad… Por tanto, aunque los alimentos funcionales son susceptibles de mejorar la salud, hay que valorarlos en su justa medida y disfrutar de ellos sabiendo que, si bien no son la panacea para todos los males, resultan beneficiosos y aportan un complemento saludable a una dieta apropiada y a un estilo de vida activo.

 La UE prepara una red de control de alimentos funcionales

La Unión Europea ha lanzado una nueva red de alimentos funcionales destinada a la industria alimentaria. Hasta el momento, la red ya ha evaluado unos 50 alimentos, entre ellos productos lácteos, cereales, refrescos, aceites, bebidas deportivas, verduras, carne y huevos.

Desde la UE está previsto ofrecer a las industrias del sector alimentario asesoramiento sobre los alimentos funcionales, como sus efectos sobre la salud o el mercado. Los responsables de la red esperan que se ponga en funcionamiento en breve y que tenga un periodo de actuación de tres años. Las destinatarias no sólo son empresas grandes internacionales, sino también empresas pequeñas, como proveedores regionales o nacionales de ingredientes y productos de alimentos como refrescos, productos de confitería, deportivos, aceites, productos al horno y cereales de desayuno.

La iniciativa responde al creciente interés comercial que envuelve a estos alimentos, provocado sobre todo por las conclusiones científicas sobre su influencia en la salud humana y la prevención de enfermedades crónicas. A pesar de que los productos funcionales se encuentran todavía en fase creciente y representan sólo un pequeño porcentaje del consumo total de alimentos, las estadísticas demuestran que se están generalizando cada vez más.

 Las líneas de investigación actuales

La tendencia de hurgar en los alimentos básicos en busca de propiedades hasta hoy inauditas, para pasar a ser etiquetados como alimentos funcionales, interesa y mucho a la industria alimentaria y a los centros de investigación de bromatología y nutrición, y es por ello que cada vez son más numerosos los estudios acerca de los distintos componentes funcionales.

Los fitoestrógenos y fitoesteroles
La soja es un alimento que se encuentra en el punto de mira de la industria alimentaria en los últimos años. El interés se centra en el contenido de isoflavonas, un tipo de fitoestrógenos, y la posibilidad de incluir estas sustancias en bebidas, refrescos o yogures, e incluso en el pan. Su condición de fitoestrógeno apoya el empleo de la soja en los esquemas dietéticos de mujeres para paliar los síntomas de la menopausia y con vistas a disminuir el riesgo de osteoporosis, entre otros trastornos. Los ésteres de esteroles vegetales también son componentes vegetales, de la familia de los fitoesteroles, con gran proyección en la prevención de enfermedades. Desde Finlandia llegaron los primeros estudios que confirmaban el papel de estas sustancias como protectoras frente a trastornos cardiovasculares. Estos componentes, a día de hoy, se incluyen en margarinas y yogures.

Los fructo-oligosacáridos
En múltiples universidades y centros de investigación se estudia el papel de los fructo-oligosacáridos por su capacidad de influir en la proliferación de bifidobacterias en el intestino.

Los polifenoles
Congresos y simposios nacionales e internacionales acogen a grupos de expertos que presentan los últimos estudios realizados sobre los efectos positivos de los polifenoles, sustancias antioxidantes que contribuyen a la reducción de los fenómenos oxidativos. Estos componentes abundan en numerosos vegetales, como frutas, verduras, cereales de grano entero, chocolate negro, así como en el vino y la cerveza.

Los ácidos grasos omega 3
Hasta el momento, son abundantes los estudios que han demostrado los beneficios de los ácidos grasos Omega 3 (en especial, los denominados ácidos grasos de cadena larga EPA y DHA), para prevenir enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer, enfermedades inflamatorias y de la piel. Esto abre nuevas vías de investigación para determinar los efectos con productos alimentarios enriquecidos con estas sustancias.

 Información al consumidor

Debido al creciente interés por los alimentos funcionales, la Unión Europea, a través de un organismo denominado FUFOSE (Functional Food Science in Europe), va a regular las alegaciones sanitarias, es decir, la información dirigida al consumidor sobre los efectos favorables que este tipo de alimentos ejercen para la nutrición y para la prevención de enfermedades.
Los fundamentos científicos para considerar como funcionales a diversos alimentos deben ser consistentes, y es función de los expertos en nutrición divulgar las propiedades saludables bien demostradas de todos y cada uno de los alimentos funcionales, naturales o transformados.
En este sentido, están teniendo lugar numerosas acciones formativas e informativas en distintos países para tratar de dar un enfoque unitario al tema de los alimentos funcionales.
Así, en septiembre de 2003, se reunió en Madrid, en la sede de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), el Foro Consultivo-Científico de la EFSA (European Food Safety Authority), formado por los máximos responsables de la seguridad alimentaria de la UE. Entre los temas que se discutieron en la reunión destaca uno impulsado por España: la apertura de un debate en el Comité Consultivo sobre los alimentos funcionales.
Por otra parte, y con objetivo de informar al consumidor sobre las cuestiones más frecuentes relacionadas con este tipo de productos, en nuestro país se ha editado recientemente la "Guía de Alimentos Funcionales". Así informaron sus responsables: la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU), la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y el Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva. Los contenidos de la guía, que se difundirá a través de las diferentes asociaciones agrupadas en CECU para llevar a cabo una campaña de información de ámbito nacional, han sido consensuados por un grupo de expertos en nutrición.

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Portada

¿Qué son los alimentos funcionales?
  > Qué son y sus propiedades
> Componentes de los alimentos funcionales

Un poco de historia

¿Y en el futuro?

Tipos de alimentos

Hablan los expertos
  > Francisco Tomás, coordinador de tecnología de alimentos del CSIC
> Abel Mariné Font, catedrático de nutrición y bromatología en la facultad de farmacia de la Universidad de Barcelona

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