
Este tipo de derivados cárnicos son especialmente recomendables para quienes deben llevar a cabo una dieta pobre en sodio, pero también para la población general.
| ¿Qué alimentos se consideran pobres en sodio? |
Para que un alimento sea considerado de "reducido contenido en sodio" debe tener como máximo 120 miligramos de sodio por cada 100 gramos de producto terminado según la normativa vigente, y el alimento calificado como "muy pobre en sodio", un máximo de 40 miligramos de sodio por 100 gramos de producto terminado.
Existen diferentes marcas comerciales que elaboran fiambres de ave o cerdo, en cuyo proceso tradicional de elaboración se utiliza como ingrediente la sal (conviene saber que 1 gramo de sal; cloruro sódico, contiene unos 390 miligramos de sodio). En la actualidad, se puede prescindir de su adición o se emplea en menor cantidad, lo que resulta beneficioso para personas que requieren de dietas restringidas en este mineral, por lo general debido a que padecen hipertensión arterial, afecciones cardiovasculares o problemas de retención de líquidos.
Pero además, según diferentes estudios sobre los hábitos de alimentación de la población española, se ha visto que la ingesta de sal es muy superior a las recomendaciones de los expertos; se ingiere un promedio de 12 gramos de sal al día, cuando las recomendaciones advierten no sobrepasar los 4 ó 6 gramos de sal al día.
Por este motivo, los fiambres de reducido contenido de sodio y otros productos que se incluyen en esta denominación (marcas especiales de pan, galletas, salsas, sopas de sobre, etc.) no sólo benefician a las personas que sufren de alteraciones o enfermedades mencionadas, sino que son igualmente recomendables para la población general.
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