
Se emplea con el fin de evitar trastornos asociados a la deficiencia de yodo cuando la ingesta de este mineral es insuficiente.
La falta de yodo en la dieta puede producir manifestaciones clínicas diversas, con efectos marcados sobre el crecimiento y el desarrollo humano que incluyen cretinismo (enfermedad que se caracteriza por retraso físico y mental) y bocio endémicos (enfermedad de la glándula tiroides caracterizada por un aumento de su tamaño que se visualiza externamente como una inflamación en la cara anterior del cuello), retraso del desarrollo psicomotor y aumento de la mortalidad infantil, entre otros.
La prevención y el control de estos trastornos se logran suministrando el yodo de forma estable y suficiente a toda la población y particularmente a la que vive en áreas de deficiencia.
| Ingesta recomendada -IR- de yodo (microgramos/día) en función de la edad: |
| Edad (años) |
0,5-1 Niños y niñas |
1-4 Niños y niñas |
4-6 Niños y niñas |
6-10 Niños y niñas |
10-13 Niños y niñas |
13-16 Niños y niñas |
16-20 Niños y niñas |
| IR yodo/día |
45 |
55 |
70 |
90 |
125 |
135 |
145 |
| Edad (años) |
20-70 Varones |
> 70 Varones |
10-20 Mujeres |
20-70 Mujeres |
> 70 Mujeres |
Gestación |
Lactancia |
| IR yodo/día |
142 |
125 |
115 |
110 |
95 |
IR + 25 |
IR + 45 |
|
| Trastornos asociados a la deficiencia de yodo: |
Constituyen un amplio espectro de manifestaciones clínicas con expresividad diversa según los momentos biológicos de la vida, desde la etapa fetal hasta la adulta.
La deficiencia de yodo en el feto, debido a un inadecuado estado nutricional de la madre, se asocia con una mayor incidencia de abortos espontáneos, anomalías congénitas, mortalidad perinatal e infantil, defectos del desarrollo psicomotor y en casos de deficiencia grave, puede provocar cretinismo. El hipotiroidismo congénito por deficiencia de yodo puede ocasionar afectaciones del desarrollo físico y mental y se le encuentra en áreas donde los trastornos por deficiencia de yodo son endémicos.
Los niños son muy vulnerables a la deficiencia de este micronutriente y son muy afectados por el bocio, cuya prevalencia se incrementa con la edad y alcanza su máximo durante la adolescencia con predominio de las chicas sobre los chicos.
En adultos, el bocio es también la manifestación más común de la deficiencia de yodo.
Uno de los métodos de primera elección por su relación costo y efectividad, mayor cobertura y beneficio es la yodación de la sal de consumo humano.
La yodación de la sal garantiza un aporte de alredor de 150 a 200 microgramos de yodo por día.
El consumo promedio de sal se estima entre 5-15 g/día, por lo que habitualmente se añade yoduro o yodato de potasio entre 30 y 100 mcg por cada gramo de sal, cantidad que se estima suficiente para cumplir con los requerimientos diarios.
Los expertos advierten que uno de los problemas actuales en relación con algunos de los tipos de productos enriquecidos en determinados nutrientes, es que al encontrarse en una gran gama de alimentos pueden producir un sobreconsumo de los mismos, si se supera la ingesta recomendada por el fabricante que sería la adecuada para obtener el efecto beneficioso de su consumo.
|